Varón o mujer, nena o nene.

Hay cientos de métodos caseros para determinar el sexo del bebe, aunque no son muy efectivos siempre resulta divertido jugar a averiguar si vamos a tener una mujer o un varón.

La forma de la panza durante el embarazo es una de las caracteristicas por las cuales los mas osados siempre se animan a predecir que vamos a tener. La ‘norma’ dice que si es ancha y la mujer se pone caderona, seguramente tendrá una mujer, pero si por el contrario, es puntuda y pequeña, no hay duda de que nacerá una varón.

Otra forma, aunque ya un poco mas sobrenatural y menos explicable es la prueba del anillo de bodas. Con nuestro anillo o le pedimos prestado a unos amigos en caso que no estés casada, hay que arrancarse un pelo o cabello y atarlo al anillo de forma que este quede colgando sostenido por el pelo y lo sostenemos tipo péndulo elevado sobre una de las manos de la embarazada. Si el movimiento es circular será niña y si es lineal será niño. Algunos dicen que esta técnica también se puede probar con un hilo y aguja.
La tabla China:
Se asegura que hizo parte de una familia real china y que es usada desde hace 700 años para predecir el sexo del niño, casi con un 99 por ciento de confiabilidad.
Se deben tener en cuenta dos aspectos. El primero, la edad lunar de la mamá, que es la misma que tiene en el momento de la gestación, más uno. Pero si la mujer nació en enero o febrero se le suman dos. En la columna vertical están los meses, en el que se debe ubicar el momento en el que se concibió al niño.
El método de la silla y los cubiertos:
Se colocan un tenedor y una cuchillo cada uno en una silla distinta y se tapan, luego se le pide a la futura madre que se siente en una de ambas y si elige el tenedor dará a luz a una bebita mujer, en cambio si se sienta sobre la silla con el cuchillo se dice que nacera un hermoso niño.
Conclusión:
Mas allá del sexo del bebe recién nacido, si lo sabemos de antemano o no, si preferimos niña o niño, la realidad es que al momento de sentir a nuestro hijo contra nuestro pecho nos daremos cuenta que el sexo que deseábamos es el que realmente tiene nuestro recién nacido.